Resumen primer cuadrimestre
Feb 18
Los primeros 4 meses del curso llegan a su fin. Y, aunque yo aún tengo un exámen más por hacer, Raquel ya los acabó, con resultados impresionantes, demostrando que ella es el cerebro del equipo.
Yo, en cambio, no me presenté al primero, hice uno bastante bien, otro que dependo de la calidad de la práctica, y el del lunes, que podría ser en Arameo, que no lo complicaría nada…
Os mantendré informados

Aunque ya han acabado las vacaciones, y en principio ya tendríamos que haber hecho un resumen de lo que han sido estos días aquí, yo esperaba que Raquel se dignase a escribir algo, ya que prometió escribir sobre la noche de fin de año. Pero bueno, ya sabeis como son las cosas, ella no tendrá tiempo (o ganas), y yo me paso los días escribiendo en Koiora, así que tengo más posibilidades de pasar por aquí. Pero bueno, vamos a lo que importa.
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Vacaciones
Dic 16
Este viernes se terminan oficialmente las clases, y el sábado, a primera hora, vendrá mi madre a buscarme a Coruña.
Aunque éstas Navidades prometen estar bien cargadas de estudio, pretendo pasármelo bien, con Raquel. Ya casi tenemos decididos los planes para fin de año, y el resto de los días, estudiar por la mañana y disfrutar de las vacaciones por la tarde.
Mi padre está estudiando la posibilidad de traerse a un húngaro a casa, espero que la idea no vaya a más, porque sino vendría éste viernes… No es que no quiera hospedar a un chaval, sino que estoy seguro de que eso condicionará mi vida, tanto en casa, si quiero poner música y el húngaro es alérgico al rock, como si voy a salir y me lo tengo que llevar conmigo… pero bueno, ya veremos, depende de como avance hablaré más de él aquí.
Este sábado pasado jugué en Pontevedra, contra el Ferrol R.C. , ganamos, por fin, ya iba siendo hora de que ganásemos algo… La crónica se puede leer aquíy hay fotos colgadas en un album de FaceBook.
Os dejo una, de mi momento de gloria. ![]()

Puente en casa
Dic 1
Este viernes día 4 de Diciembre me voy a casa a pasar todo el puente. Lo cual quiere decir que desde el 4 por la tarde hasta el 8 por la tarde voy a dedicarme a Raquel. ¿Parezco desesperado? Pues sí. Lo de estar dos semanas seguidas aquí se hace cada vez más complicado.
Prometo hacer un resumen del puente a mi vuelta… O intentarlo, al menos.
El día 6 volví de Coruña en cuanto acabé las clases, me fuí con lo puesto, y con el portátil bajo el brazo. Tenía que llegar temprano para salvar a mi madre de las garras de las neocelandesas a las que aún daba cobijo sin entenderse. Ella dice que consiguió intercambiar unas frases, pero por lo perdidas que confesaron estar las chiquillas a mi llegada, no debió ser demasiado clara mi madre en sus indicaciones.
Llegué a la estación, y allí estaba Raquel, lo cierto es que esta chica es una santa, está siempre cuando se le necesita… Pero dejemos de hablar de ella, que ni se digna a pasarse por éste, su blog, a comentar.
Esa tarde salimos Kayla, Grace y yo a pasear, se apuntaron también mi primo Andrés y Alex, un amigo suyo, al que yo conocía desde tiempo bajo el sobrenombre faidoc, fue interesante conocerle.
Paseamos, comimos castañas [Para sorpresa de Raquel, en Nueva Zelanda no comen castañas asadas] y tomamos unas cervezas en el Molly Malone´s mientras esperabamos para ir a recoger a Raquel, que salía de la academia.



Más tarde, nos llamó Sergio informando de su próxima adquisición, una Wii, y su intención de estrenarla todos juntos, así que nos armamos de valor, y fuimos a casa de mi padre, a reirnos un rato jugando al Wii Sports. Kayla y Grace se entretuvieron un rato, pero poco a poco creí que se aburrían, mis ideas perdieron fundamento cuando después, en casa, entré en FaceBook y ví esto:

Si quiere una Wii, es que se lo pasó bien. Supongo.
El sábado por la mañana se limitaron a dormir, y mejor, porque así pude estar un rato con Raquel, sin gente pululando a nuestro alrededor. Por la tarde quedamos con gran parte de la plantilla del Pontevedra Rugby, porque a Sergio le habían invitado por ser su entrenador, y, por extensión, nosotros teníamos que ir… Jugamos al billar y dimos vueltas bajo la lluvia hasta que Raquel, Kayla, Grace y yo nos descolgamos para ir a comprar algo de cenar para ellas en Burger King, y bebida para salir por la noche.
Más tarde volvió Sergio a mi casa, y cenamos todos juntos, antes de salir. Esa noche fuimos hasta el Recinto Ferial de Pontevedra “El Botellódromo”, para los entendidos.
Sergio se alimentó a base de Malibú con Piña, dejando gran parte del contenido de ambos recipientes.
Kayla y Grace tomaron Vodka con Sprite, dejando casi entera la botella de Vodka.
Raquel y yo tomamos Vodka negro con Kas de limón, y aunque Raquel sólo tomó 2 copas, yo apuré la botella, para, al menos, darle una buena impresión a las chicas. O esa es la excusa que puse, al menos.
Tras eso, nos fuimos hacia la zona vieja, y bailamos en un pub, donde nos pidieron a todos identificación a la entrada… ¿Aparento 18? Me gusta, me siento joven, aunque no tenga muchos más…
Después hicimos una aparición estelar en el Salvaje, para despedirnos de nuestro amigo Iago Crego (IAN), que se fue el lunes a Gran Bretaña durante nosecuanto tiempo. [Información confidencial: Iago escribirá un blog con sus andanzas, este blog se aloja en Koiora también, en la dirección http://beingian.koiora.net, es un blog privado]
Más tarde volvimos a casa, a dormir. Sergio y yo vimos un rato la tele (Hasta las 4), y cuando el sueño nos vino a buscar… Nos dormirmos, para despertarnos a las 7.
Llevamos a las chiquillas a Santiago, y las embarcamos hacia Madrid, donde pasarán 3 días antes de hacer la ruta: Paris-Londres-Hong Kong-Auckland-Palmerston North.
Fue entretenido tenerlas por aquí, y espero poder ir en breve de visita allí.
Os dejo la galería de fotos de este fin de semana tras el salto, espero conseguir más fotos. En cuanto las tenga, las pondré.
El día 30 llegué sobre las 6 a Pontevedra, Raquel me esperaba en la estación. Fuimos hasta mi casa, dejé la maleta, y salimos hacia el Oktoberfest. Donde estuvimos trabajando vendiendo tickets hasta las 12:30 de la noche, bueno, trabajando… Relajadamente, bebiendo, comiendo, y charlando con gente.
El 31, pasamos el día juntos también, por la mañana paseando, y rascando la barriga, y por la tarde, de nuevo en el Oktober, sólo que ésta vez mi hermana nos acompañó. Estratégicamente, coloqué a ambas en la venta de tickets, y, aunque nunca habían hablado demasiado, por los testimonios de ambas quedó claro que se lo pasaron que te cagas, y que afianzaron un poco su relación, eso mola. Yo estuve haciendo de todo un poco, cortando tomates, pan, sacando salchichas, comiendo salchichas, sirviendo cerveza, bebiendo cerveza… Un trabajo duro, oigan!
Ya tengo a las 2 neocelandesas en casa. Las fuimos a recoger a Santiago el domingo a las 9:15. Salimos de Pontevedra a las 7:30, en el coche de mi madre, Sergio al volante, Raquel en el asiento de atrás refunfuñando, y yo al lado de Sergio poniendo el Caribe Mix, con temazos dignos de tarde veraniega. Cantamos todas las canciones del disco, y, antes de darnos cuenta, llegamos a Santiago.
Esperamos en el aeropuerto, suponiendo que vendrían de Frankfurt, pues era el único vuelo que llegaba a la hora marcada. Tras media hora de espera, aparecieron las chiquillas, me echaron en cara que con barba no era el mismo, les presenté a Sergio y a Raquel, y nos fuimos a Santiago, a conocer los sitios más característicos… O sea, a ver la catedral.
Volvimos para Pontevedra, dejamos sus cosas en casa, ellas se cambiaron de ropa, y, tras llamar a mi primo Andrés para que se viniese a casa, salimos hacia el Oktoberfest, a comer algo.
Allí, Kayla me ganó en una carrera bebiendo una cerveza, y bebiendo la siguiente también, por lo que acabó un tanto mareada. Llegaron mi hermana, con su pareja, mi padre con la suya, y todos juntos comimos y bebimos, como auténticos cerdos cafres.
Durante la comida, convencí a un fotógrafo para que nos sacase una foto… Y resultó ser el del Faro de Vigo, no nos dimos cuenta hasta el día siguiente, que aparecimos en la versión online del periódico LINK.

Tras la comida, hicimos un poco de sobremesa, y nos fuimos Raquel, Kayla, Grace y yo para casa, a que las chicas durmieran. Andrés también se retiró, y Sergio se quedó trabajando allí.
Cuando las chicas se quedaron dormidas, Raquel y yo volvimos a salir, nos tomamos un gofre de chocolate, y fuimos hasta el oktober, ayudamos a desmontar, y nos tomamos otras cervezas, para bajar las anteriores.
Más tarde, volví a casa tras la llamada de ayuda de mi madre [se habían despertado las chicas, y no sabía hablar en inglés], y estuve con ellas charlando un rato, hasta que cenamos, y se fueron de nuevo a dormir.
El lunes, me quedé en Pontevedra, y les llevé a ver la estación de tren, les acompañé hasta la oficina de turismo, a por información, y dimos una vuelta. Por la tarde, rascamos la barriga y fuimos al entrenamiento del Pontevedra Rugby, donde les dejé para coger el tren de vuelta a Coruña.
Kayla y Grace
Oct 27
Este domingo, a las 9:30, los tres mosqueteros [Raquel, Sergio y yo] estaremos en el aeropuerto de Santiago para recoger a Kayla y Grace, dos amigas mías de Nueva Zelanda, que, después de 2 meses viajando por Europa llegan al fin de su viaje aquí, en Galicia. ¿Qué mejor sitio para acabar?
Así que iremos a buscarlas, vendrán a mi casa, y se quedarán ahí del día 1 al 8. Yo tengo clase 4 de los 5 días de la semana, así que se harán lo que les de la gana, yo les doy mis llaves. Que vayan a Vigo o algo…
Estas son ellas:
La rubia Kayla, la morena, Grace

Y éste es el blog donde han ido relatando su viaje [En Inglés, of course]
http://kandgseurotrip.blogspot.com/
Paseo por Coruña
Oct 25
Ayer vino Raquel a visitarme a Coruña, tenñia muchísimas ganas de verla, y su visita no defraudó.
A las 10:07 debería estar su tren apareciendo en el Andén 5…
A las 10:14 llegó. Fueron unos 7 minutos intensos de dudas sobre el trágico final del tren, y de imágenes de Raquel dormida en cama… Pero al final, por suerte, ninguno de mis pensamientos era cierto, y llegó.
Subimos a mi Residencia, para que la viera, y bajamos en el autobús de ésta.
Comida en McDonalds, paseo hasta la torre de Hércules, cerveza, Corte Inglés, y estación de tren de nuevo. Todo esto, aderezado con una llovizna constante que nos dejó bonitos.
Un día genial, digno de repetir el mayor número de veces posible.







